1. Dato, información, conocimiento e inteligencia
Dato: la pieza más elemental (un hecho, una medida, un símbolo, un registro). Aislado, no tiene contexto ni responde a ninguna pregunta. Puede ser cuantitativo o cualitativo; estructurado, semiestructurado o no estructurado; primario o derivado. Una matrícula, una fecha o una foto aún sin interpretar son datos.
Su calidad se mide por exactitud, integridad, actualidad, coherencia, relevancia y procedencia. Tener muchos datos malos no sirve: el volumen no compensa la calidad.
Información: aparece cuando los datos se eligen, ordenan, relacionan y se ponen en contexto, de modo que significan algo para quien los recibe. Reduce la incertidumbre, pero puede ser incompleta, errónea o sesgada. Ejemplo: matrículas y horas sueltas son datos; ordenadas por lugar y fecha describen desplazamientos.
Conocimiento: información combinada con experiencia, reglas y contexto, que permite entender relaciones y prever consecuencias. Inteligencia: conocimiento elaborado para apoyar una decisión o cubrir una necesidad definida.
La inteligencia no es acumular documentos: exige orientar la búsqueda, valorar y contrastar fuentes, analizar, expresar la incertidumbre y entregar a tiempo un producto útil que separe hechos de inferencias.